Historia

La Academia de Ciencias de Cuba es una institución oficial del estado cubano, independiente y consultiva en materia de ciencia. La Academia, a lo largo de su historia, ha adoptado diversas formas organizativas de acuerdo a las condiciones del entorno en que ha desarrollado su actividad. La primera Academia de Ciencias se fundó, después de muchos años de gestiones con la corona española, el 19 de mayo de 1861 con el nombre de Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de la Habana . Con posterioridad a la instauración de la República en 1902, esa Academia continuó con la misma estructura y organización perdiendo en su nombre el adjetivo "Real". En 1962, el proceso revolucionario cubano creó la Comisión Nacional para la Academia de Ciencias de Cuba y por primera vez la Academia adquirió un alcance efectivo a nivel nacional. Como parte del proceso de institucionalización del estado revolucionario, en 1976, con la ley 1323 de la Organización de la Administración Central del Estado, la Academia de Ciencias de Cuba quedó establecida como un organismo administrativo con el status de Instituto Nacional. En 1980, al transferírsele a la Academia las funciones del Comité Estatal de Ciencia y Técnica y dársele la tarea de organismo rector de la ciencia y la tecnología a nivel nacional, la Academia adquiere rango Ministerial. En 1994, en el proceso de reorganización de la Administración Central del Estado cubano, la Academia, sumando a su estructura las de la Comisión Nacional de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Secretaría Ejecutiva de Asuntos Nucleares, se convierte en el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba. En abril de 1996, por el Decreto-Ley 163, la Academia, integrada por científicos de relevantes méritos, representantes a título personal, con carácter honorario y en condición de Académicos de la comunidad científica nacional, se establece en su carácter actual con los objetivos principales de contribuir al desarrollo de la ciencia cubana y a la divulgación de los avances científicos nacionales y universales, prestigiar la investigación científica de excelencia en el país, elevar la ética profesional y la valoración social de la ciencia, así como estrechar los vínculos de los científicos y sus organizaciones entre sí, con la sociedad y con el resto del mundo. La Academia cuenta con un Secretariado profesional que auxilia a los Organos de Gobierno de la institución en el desempeño de sus labores. La Academia ya estableció sus Estatutos y su Reglamento, y ha establecido un sistema de Comisiones temporales y permanentes y de Instituciones Auspiciadoras para avanzar el cumplimiento de los objetivos que le han sido definidos por la ley.